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Viernes, 20 de Julio de 2018 a las 09:30

Recomendaciones con base científica para una alimentación saludable este verano

Antes de las vacaciones estivales, los estudiantes del Grado en Ciencia y Tecnología de los Alimentos de la URJC defenderán sus Trabajos Fin de Grado relacionados con temas como la salud y la nutrición. Los resultados que presentarán incluyen consejos, basados en la evidencia científica, sobre prevención de patologías o seguridad alimentaria.

Irene Vega

Beber más agua, incrementar la ingesta de frutas, verduras y hortalizas, consumir productos frescos y de temporada, reducir los alimentos ricos en grasas y las bebidas azucaradas y, en definitiva, seguir el patrón de la ‘dieta mediterránea’ son algunos consejos que podemos encontrarnos habitualmente para alimentarnos de manera adecuada durante estos calurosos meses de verano. Sin embargo, a estos consejos hay que sumar otros muchos que nos deben acompañar a lo largo de todo el año, teniendo en cuenta la relación tan importante que existe entre la alimentación y la salud.

De todos estos aspectos son bien conocedores los estudiantes del Grado en Ciencia y Tecnología de los Alimentos (CyTA), que en los próximos días presentarán sus Trabajos Fin de Grado (TFGs), con los que culminarán sus estudios. La Dra. Isabel Sierra, coordinadora del Grado en CyTA destaca que “la calidad y el trabajo de los estudiantes y la implicación que los tutores ponen en esta asignatura del grado es innegable y fruto de la misma son importantes las colaboraciones con otros organismos de reconocido prestigio”. Algunos de estos trabajos han estado codirigidos por investigadores del Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos y Nutrición (ICTAN), del Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario (IMIDRA) y del Centro Nacional de Alimentación (CNA).

El próximo 23 de julio, los estudiantes del Grado en CyTA destacarán, a través de sus TFGs, las innovaciones en distintos sectores industriales, como el lácteo y evaluarán el impacto ambiental de procesos industriales en este sector, revisarán la importancia de la presencia de aditivos y otros ingredientes en la elaboración de los alimentos y la tendencia actual a su sustitución por otros naturales (antioxidantes naturales, análogos de grasas animales), aspecto de especial relevancia en el sector cárnico. Asimismo, pondrán en valor los beneficios de alimentos tan veraniegos como el tomate que “gracias a su alto contenido en antioxidantes, como el licopeno, se le atribuye un papel protector frente a distintos tipos de cáncer”, apunta Isabel Sierra.

Durante las presentaciones, también se tratarán aspectos que relacionan la alimentación con la salud, como en la prevención de la diabetes mellitus tipo 2 o las propiedades neuro-protectoras del resveratrol, presente en elevada cantidad en las uvas y en el vino tinto, que puede participar en la prevención de los efectos nocivos de patologías neurológicas y neurodegenerativas. Además, se abordará algunas implicaciones que tiene sobre la salud la presencia de aflatoxinas en los alimentos (con efectos inmunosupresores, entre otros), o de diferentes compuestos de origen natural, como el ácido fítico, un antinutriente que tal y como señala la coordinadora del Grado en CyTA: “Está presente en las leguminosas y ha demostrado tener efectos beneficiosos por reducir la toxicidad de metales pesados, así como por su capacidad para disminuir efectos secundarios en tratamientos quimioterápicos en procesos oncológicos.

Análisis de alimentos y seguridad alimentaria

Mención especial merecen los trabajos que se enmarcan en el ámbito del análisis de alimentos, el control de la calidad y seguridad alimentaria. De esta forma se presentarán trabajos que ponen el énfasis en la aplicación de diversas técnicas analíticas para el control de alimentos y bebidas, como por ejemplo en el estudio de la composición en compuestos fenólicos y melatonina de uvas de distintas variedades, la presencia de plaguicidas en frutas, verduras y de antibióticos en carnes.

En este ámbito, se ofrecerán también resultados interesantes de un estudio en el que se ha evaluado la ingesta de acrilamida en la población española a través del análisis de cereales de desayuno habitualmente consumidos por la población. “La acrilamida es una sustancia que se produce de manera natural tras el procesado a altas temperaturas (tanto a nivel culinario como industrial) de alimentos ricos en hidratos de carbono y en presencia de aminoácidos como la asparagina”, explica Isabel Sierra, quien añade que “esta sustancia se considera potencial cancerígena en humanos, por lo que recientemente la Comisión Europea ha publicado un reglamento (Reglamento UE 2017/2158) por el que se establecen medidas de mitigación y niveles de referencia para reducir la presencia de acrilamida en los alimentos”.

Finalmente, se hará referencia a la función que el futuro tecnólogo de alimentos tiene en lo que respecta a fomentar la educación en el ámbito alimentario. Para ello, se presentará un TFG donde se proponen talleres para la adecuada interpretación del etiquetado y buena alimentación. Estas actividades han sido puestas en marcha dentro del Proyecto PINEO de participación juvenil de la Cruz Roja (Móstoles).