esen
  • 2017cover Actualidad
  • 1
Viernes 19 de Junio de 2020 a las 06:45

Vuelven las actividades de ciencia inclusiva

La URJC, a través del proyecto ‘Resi-Ciencia’, retomará este verano su programa de muestreos de microplásticos, talleres y sesiones que quedaron interrumpidos por la pandemia de la COVID-19. Estas actividades se continuarán realizando con los jóvenes de la residencia de menores de Berzosa del Lozoya para fomentar su interés por las ciencias medioambientales y la investigación.

Irene Vega

Los participantes del proyecto ‘Resi-Ciencia’ podrán completar las actividades programadas que no se han podido realizar durante el periodo del estado de alarma. El objetivo de esta iniciativa de ciencia ciudadana inclusiva es lograr una concienciación ambiental en torno a la problemática de los residuos sólidos urbanos y la contaminación por microplásticos en las aguas y sedimentos de los sistemas acuáticos. Las actividades están dirigidas a menores de entre 10 y 18 años y pretenden trasladar a los jóvenes los beneficios que la ciencia y el conocimiento del medio natural les pueden aportar a su realidad diaria en los hogares de acogida y en su futuro.

Durante los meses de verano, los jóvenes de la residencia de menores de Berzosa del Lozoya, en el área rural del noreste de la Comunidad de Madrid, realizarán muestreos de microplásticos en las arenas del embalse del Atazar, el reservorio más importante de agua dulce y de uso público de la región, y estarán acompañados y guiados por científicas y educadoras. Además, están previstas una ‘Gymkana Ambiental’ y una salida en barco de vela por el embalse, actividades que les permitirán conocer la flora y fauna del entorno y concienciarse sobre la importancia del uso y conservación del agua en la Comunidad de Madrid.

Este fin de semana se iniciarán las primeras actividades con la impartición de un taller de cosmética natural, donde los participantes tendrán la oportunidad de elaborar su propio champú natural sin tóxicos y reciclar una camiseta vieja en una bolsa de la compra. El objetivo del taller es dar a conocer alternativas sostenibles frente al uso de plásticos desechables, empoderar a jóvenes para que mejoren sus hábitos de consumo y concienciar sobre el impacto ambiental de estos residuos. “La crisis sanitaria de la COVID-19 nos ha hecho ver la importancia que tiene la conservación del medio natural y un buen estado de salud sin tóxicos”, señala Lara Silvia García Corral, investigadora del área de Biodiversidad y Conservación que lidera este proyecto.

Formación de una ciudadanía crítica

Entre los objetivos del proyecto ‘Resi-Ciencia’ destacan también el fomento de la ciencia entre los jóvenes como herramienta de inclusión social, logrando que se sientan involucrados, responsables y comprometidos con las problemáticas ambientales de los ecosistemas terrestres y acuáticos de su entorno más cercano.

Además, mediante las redes sociales, tanto de los propios jóvenes destinatarios como de las entidades colaboradoras y del resto de la sociedad, se persigue lograr que el mensaje se amplifique y llegue al mayor número posible de personas. “Se trata también de promover una forma de divulgación innovadora: la ‘divulgación horizontal’ como método inclusivo y de participación activa”, subraya Lara Silvia García.

Como resultados de este proyecto, se espera recoger datos de calidad sobre microplásticos en las arenas del embalse del Atazar de la Comunidad de Madrid, usando el protocolo del proyecto Microplastic Watchers de la plataforma de ciencia ciudadana ‘Observadores del mar’. Además, esta actividad pretende concienciar sobre los efectos de los microplásticos en el ecosistema acuático y la salud pública.

‘Resi-Ciencia’ se enmarca dentro del programa de actividades de la Unidad de Cultura Científica y de la Innovación (UCC+i), dependiente del Vicerrectorado de Investigación, y cuenta con la colaboración de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) – Ministerio de Ciencia e Innovación. En esta actividad participarán también miembros de las asociaciones Mar de Tierras, Esporánea y Noctiluca, de la que Lara Silvia García es co-fundadora.