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Jueves 23 de Junio de 2022 a las 06:30

La revista Nature se hace eco del proyecto de un alumno emprendedor de la URJC


Julián Fernández, estudiante de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Telecomunicación (ETSIT), es co-fundador de la empresa de base tecnológica Fossa Systems y está creando una red de picosatélites de bajo coste para proporcionar conectividad asequible al Internet de las cosas.

Abel Verard / Redacción

Julián Fernández es alumno del primer curso del Grado en Ingeniería en Tecnologías de la Telecomunicación. Con tan solo 19 años ha logrado que la prestigiosa revista científica Nature le dedique una reseña. Esto ha sido gracias a la creación de Fossa Systems, una compañía cuyo modelo de negocio se basa en proporcionar conectividad asequible desde picosatélites en órbita baja para rastrear y controlar en tiempo real datos de sus activos.

El objetivo es que las empresas puedan recoger, por ejemplo, la ubicación GPS de su ganado o la temperatura de un contenedor de carga en el océano, incluso cuando los objetos monitoreados se encuentren en zonas remotas sin fácil acceso a Internet.

El interés de Julián por esta tecnología surgió con tan solo 12 años, cuando empezó a buscar oportunidades para trabajar con hardware, tanto dentro como fuera del colegio, sintiéndose fascinado por el Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés Internet of Things): los dispositivos, máquinas y objetos que intercambian datos a través de Internet y otras redes de comunicación.

Más tarde, su interés se centró en utilizar picosatélites de bajo coste para aumentar la conectividad en lugares con difícil acceso a Internet. Decidió diseñar y construir él mismo los picosatélites y encontrar la manera de lanzarlos al espacio de forma económica, como medio para proporcionar conectividad asequible a la sociedad. En ese camino, cuando tenía 15 años expresó en el foro en línea Reddit su motivación por perseguir este objetivo.

Gracias a Reddit conoció personas con los mismos intereses que él. De este modo, en 2018 se organizó con gente afín y, en diciembre de 2019, lanzaron su primer picosatélite de comunicaciones en órbita, el Fossa Sat 1, de tan sólo 250 gramos.

Seguidamente encontró un socio con el que fundó Fossa Systems en Madrid, una empresa cuyos clientes incluyen empresas de agricultura, de transporte marítimo de mercancías, etc. Gracias a esta tecnología, los datos de sus activos pueden ser compartidos en tiempo real, permitiendo la monitorización de sus activos en ubicaciones remotas.

La empresa ha lanzado ya los primeros 13 picosatélites comerciales, teniendo como objetivo alcanzar la cifra de 80 satélites lanzados en 2024. Los picosatélites se despliegan en órbitas terrestres muy bajas, desintegrándose mientras caen a través de la atmósfera cada 2 o 3 años, en lugar de permanecer en órbita y generar desechos espaciales.

Ahora Julián tiene claro su objetivo: hacer que la conectividad espacial sea accesible para todos en los próximos 5 años.

Fuente: Nature 606, 426 (2022)