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Martes 08 de Junio de 2021 a las 07:00

Estudiantes de la URJC imparten varios talleres sobre las virtudes de frutas y verduras


Alumnos y alumnas del último curso del grado en Ciencia y Tecnología de los Alimentos (CyTA) han llevado a cabo sesiones teórico-prácticas en centros de Servicios Sociales de Fuenlabrada, en colaboración con el ayuntamiento fuenlabreño. Los talleres se han desarrollado en el marco del proyecto de Aprendizaje-Servicio ‘Alimentarse no tiene desperdicio. Frutas y verduras, todo por ganar y nada que perder’.

Raúl García Hémonnet

Estudiantes del grado en CyTA han podido ser docentes por un día en los talleres destinados a personas en riesgo de exclusión social organizados por el grado y el Ayuntamiento de Fuenlabrada, dentro del proyecto ‘Alimentarse no tiene desperdicio’.

Roberto Sánchez Losada es uno de estos jóvenes divulgadores, “ha sido una experiencia muy gratificante poder llevar a cabo estos talleres y aportar  conocimiento útil que puede ayudar a un público en riesgo de exclusión social”.

Los talleres, celebrados en cuatro centros sociales de diferentes zonas de Fuenlabrada, finalizaron el pasado viernes y han contado con la participación de unas 70-80 personas. Se han estructurado en dos sesiones. En la primera de ellas, los estudiantes informaron al público sobre los aspectos nutricionales de frutas y verduras, los beneficios de llevar una dieta sana y diversificada y se compararon alimentos desde el punto de vista de la composición nutricional.

La segunda sesión tuvo que ver con los diferentes tipos de conservación de frutas y verduras, la diferencia entre fecha de consumo preferente y fecha de caducidad y la importancia de saber leer las etiquetas.

Ambas sesiones se completaron con dinámicas lúdicas que ayudaron a fijar lo aprendido en las sesiones teóricas y fomentaron una mayor interacción entre los estudiantes y las personas del público.

Como señala Roberto Sánchez, “la participación fue muy buena, nos sorprendió mucho lo que sabía la gente, hubo una señora mayor que sabía perfectamente la mejor manera de aprovechar los cítricos, por ejemplo”.

Gran responsabilidad

Roberto Sánchez Losada señala que el participar en estos talleres ha sido “muy gratificante, pero, también, que ha supuesto una gran responsabilidad. Al final, para estas personas eres su referencia de información”. Todos los jóvenes participantes están en su último año del grado y a punto de presentar su TFG. Para realizar estos talleres han contado con el apoyo de sus profesoras y no parece haberles ido mal porque, como señala Roberto Sánchez “el último día ya nos dejaron ir solos a impartir las sesiones”. Roberto piensa realizar un máster al finalizar el grado y especializarse en temas de calidad empresarial.

Este último día, contaron además con la concejala de Bienestar Social del Ayuntamiento de Fuenlabrada, Raquel López Rodríguez, que agradeció a los estudiantes y la URJC haberse prestado a informar al público que se dio cita en los centros municipales.

Un proyecto para impactar en el entorno más inmediato

El proyecto de Aprendizaje-Servicio (ApS) “Alimentarse no tiene desperdicio”. Frutas y verduras, todo por ganar y nada que perder” se ha llevado a cabo por seis estudiantes de último curso del Grado en Ciencia y Tecnología de los Alimentos de la URJC, bajo la supervisión de cuatro profesoras del Grado con el objetivo de contribuir a la consecución de varios Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 a través de servicio de formación y concienciación a la ciudadanía. Se ha llevado a cabo, mayoritariamente, en formato online a través de la página web del proyecto y de redes sociales como Instagram (@alimentarsenotienedespercicio), Twitter (@antd_urjc) y Tik Tok (@alimentarsindesperdiciar).

También cabe destacar la colaboración con la ONG Global Action Plan, con la que se ha  trabajado para la dinamización de su proyecto FAct! y en la iniciativa Activate+/Reactivate+. Como entidad patrocinadora se cuenta con la asociación de consumidores HISPACOOP que ha colaborado en su difusión y aportando materiales para los talleres. La actividad cuenta con ayuda económica de la ESCET para su desarrollo.